
La final de Eurovisión 2010 será el sábado 29 de mayo en Oslo, en el Telenor Arena, que se encuentra al sur de la capital noruega. Si se cumplen los pronósticos de los pasillos de RTVE, sólo está clara una cosa: Karmele Marchante no representará a España en Eurovisión.
Los mecanismos de selección lo impedirán. En el Área de Festivales de TVE se dice, oficiosamente, que se va a apostar por la calidad, por músicos y cantantes profesionales, por gente que pelee por dejar en un buen nivel la canción española.
Con esta noticia en vertele.com podemos deducir que España participará en Eurovisión 2010 y también que la preselección no será vía myspace como en los dos últimos años.
Karmele “cantando” la primera canción de su candidatura: “Yo soy un tsunami”
TVE piensa, de todas maneras, que Telecinco y su disparatado programa de tarde ya han conseguido su objetivo: decenas de titulares de prensa que hablan sobre ellos tras la noticia publicada por vertele.com y posterior confirmación de la cadena, que se genere expectación y, desde luego, polémica.
Fuente: Vertele.com







“Lo que la audicencia decida”
Es lo que se lleva ahora
para que lo que se emita
alcance una buena cuota.
Si el programa es bueno o malo
es lo que menos importa
si queda bien destacado
frente a lo televisado
por las otras emisoras.
Ésto explica Gran Hermano,
el boom de la prensa rosa,
el fútbol televisado…
y otras muchas tantas cosas.
Y persiguiendo esa estela
llega el turno a Eurovisión
emitido en la primera:
decide en esta edición
repetir la misma escena
que vimos en la anterior.
El público libremente,
como pueblo soberano,
elige de modo alegre
aquél que nos represente
en éste presente año.
Y ésto genera un debate,
como en los años pasados,
sobre si Chikilicuatre
(o cualquier otro chalado)
debe llevar nuestra imagen
a este festival del canto.
Mire usted, nos va la marcha,
y puesto que nadie confía
en conseguir nunca nada
elegimos quien consiga
durante la cita obligada
sacarnos una sonrisa
o incluso la carcajada.
Así que estad preparados
para ver a la Karmele
recibiendo del jurado
todo lo que se merece
por haber participado.
Y a mí mal no me parece,
esas cartas han jugado,
porque si la audiencia quieren
así lo tienen ganado.