La cara que se le quedó a Leticia, sin duda, es un poema, cuando el diplomático del Congo (Óscar Matondo), en un gesto de estrecharle la mano, de repente se la quitó y quedó en desplante la pobre Leticia.
Muchas son las especulaciones que se han hecho al respecto. Lo que está claro es que no se la negó por religión -como fue el caso del diplomático de Irán-, pues a la Reina sí se la estrechó.
Personalmente y viendo la escena repetidas veces creo pensar, al comparar los atuendos que visten la Reina y la Princesa, que esta última pecó de discreta y posiblemente el diplomático creyó que iba a estrecharle la mano a alguien del “personal de servicio” y rápidamente la quitó.
Otra interpretación puede ser el retraso en extender la mano de Leticia…
No obstante, la actuación bien merece una explicación por parte de dicho representante.
Editado a fecha 26/01/2012
El encargado de negocios del Congo, da su explicación…



